La carta más personal de Pablo: consuelo en la aflicción, el ministerio de la reconciliación, la gracia dadivosa y el poder que se perfecciona en la debilidad.
La más personal de las cartas de Pablo: defiende su ministerio con lágrimas y transparencia, explicando el consuelo en medio del sufrimiento y el tesoro del evangelio en vasos de barro. Trata la generosidad para los santos de Jerusalén y expone la gloria del nuevo pacto. Muestra que el poder de Dios se perfecciona en la debilidad.
El Dios de toda consolación: un tesoro en vasos de barro; no desmayamos.
Del velo a la gloria: somos nueva creación y embajadores de Cristo.
La generosidad que nace de la gracia: Dios ama al dador alegre.
Mi gracia te basta: el poder de Cristo que brilla en la debilidad.
✦ Emaús · Él Va Delante
Que Él vaya delante — para su gloria (Juan 15:8).