El Salmo 111 es un cántico de agradecimiento que se abre con todo el corazón: . El salmista contempla las de Dios, su clemencia, y la que envió a su pueblo.
Y al final abre la puerta de la verdadera sabiduría: . No es información; es una vida que se asombra de Dios y le .
Ve a tu ritmo. Cada paso se guarda solo en este equipo, y puedes volver cuando quieras.
Ten cerca tu Biblia en .
Vivimos de prisa, con la mirada en lo que falta. El salmista hace lo contrario: se detiene a mirar lo que Dios ya ha hecho, y el corazón se le llena hasta rebosar en alabanza. No alaba por obligación, sino porque ha visto algo demasiado grande para callarlo.
Hoy no venimos a producir ni a rendir. Venimos a recordar quién es Dios y qué ha hecho por nosotros, y a dejar que ese recuerdo nos encienda el corazón.
El salmo arranca con «Aleluya» y una decisión del corazón entero: . Luego desfilan las , dignas de buscarse y estudiarse toda la vida, y su carácter: .
El centro late en : Dios envió a su pueblo y ordenó su pacto para siempre. Y culmina en la raíz de toda sabiduría: .
El Salmo 111 es un acróstico: cada línea comienza con una letra del alfabeto hebreo, en orden. Es alabanza ordenada, memorizable, hecha para enseñarse de boca en boca. El del que habla no es miedo que paraliza, sino reverencia que rinde: reconocer a Dios tan grande que uno reorganiza su vida entera en torno a Él.
«El principio de la sabiduría» encuentra su rostro en Jesús: en Él están escondidos todos los tesoros de la sabiduría — — y Dios lo hizo para nosotros sabiduría y . La redención que el salmo celebra de lejos nos llegó de cerca por su sangre: . Alabar con todo el corazón es, al fin, alabar a Cristo.
El salmista alaba «con todo el corazón». Es fácil darle a Dios un rincón y guardar el resto para nuestras prisas y preocupaciones. Pero el temor reverente no reparte: reconoce que todo lo que soy y tengo viene de sus manos. Hoy el espejo pregunta: ¿contemplo sus obras, o vivo distraído de ellas? ¿Lo temo con amor, o lo he vuelto pequeño y familiar sin asombro?
1. Según , Dios «hizo memorables sus maravillas». ¿Qué obras concretas suyas en tu vida quieres recordar y no olvidar?
2. Lee . ¿Qué significa para ti que el temor de Jehová sea «el principio» de la sabiduría, y cómo cambia eso lo que buscas para ser sabio?
Deja a un lado la prisa. No tienes que lograr nada aquí; solo contemplar a Aquel que ha hecho grandes cosas por ti. Deja que el asombro vuelva.
Señor, alabo tu nombre con todo el corazón. Grandes son tus obras, y grande tu misericordia. Gracias por la redención que enviaste a tu pueblo y que en Jesús me alcanzó por su sangre. Enséñame a temerte con reverencia, para andar en tu sabiduría. Que mi vida sea alabanza que permanece. En Cristo. Amén.
Que tu corazón entero se asombre de sus obras y descanse en su redención: toda sabiduría empieza y termina en Él, para la gloria de Dios.
📖 Abre tu Biblia en: Salmo 111
El Salmo 111 celebra las grandes obras de Dios; el Salmo 112 muestra cómo florece la vida de quien teme a Jehová. Continúa el canto de la alabanza a la bendición.
Completaste la lección — ya tienes tu bosquejo y tus notas. Descárgalos en una hoja lista para llevar a tu grupo o tu iglesia.
Se abre el diálogo de impresión — elige «Guardar como PDF» para descargarla, o imprímela en papel.